Mi pequeño gran Ángel, Álvaro Sebastián.
Tu paso por nuestras vidas ha sido una brisa suave. He
sido afortunada de llevarte estos 3 hermosos meses en mis entrañas, sufrir
contigo y por ti, rezar a Dios por no tener que despedirme nunca de ti. Amarte
sin importarme como serias, acompañarte sabiendo lo que me iba doler tu
pérdida.
Ibas a nacer en un día como hoy un 4 de Diciembre, ahora
que ya no te siento dentro de mí, ni puedo tomarte , ni puedo besarte, el dolor
y el vacío de mi corazón es inmenso.
Has sido una bendición para mí, me has dado una lección
de amor de sencillez de humildad, de lucha por la vida y de entrega
impresionante. Cuando recibí la noticia de tu llegada, mi corazón latía a mil
por hora, mis ojos se llenaron de lágrimas de alegría y hoy son lágrimas de
tristeza porque no estás conmigo, te imaginaba entre mis brazos, el dolor que
siento ahora es muy fuerte pero el amor que te tengo es mayor. Me siento la
madre más afortunada del mundo por haber tenido un hijo como tú. Siempre
estarás en mi corazón. Mi mayor consuelo es saber que algún día volveré a estar
contigo y que esta vez para siempre y te poder tocar, abrazar. Te quiero hijo
de mi alma. Doy gracias a Dios por pensar en mí para llevar a este Ángel en mi
seno. Reza por nosotros hijo para que nunca nadie me quite de mi corazón este
sello que tú me has dejado, eres el verdadero amor puro y sincero que he tenido,
aun me quedan los recuerdos, cuando escuchabas esta canción te movías como una lombriz,
te amo Álvaro Sebastián.
No hay comentarios:
Publicar un comentario