4 de diciembre de 2015

Mi pequeño gran Ángel

Mi pequeño gran Ángel, Álvaro Sebastián.

Tu paso por nuestras vidas ha sido una brisa suave. He sido afortunada de llevarte estos 3 hermosos meses en mis entrañas, sufrir contigo y por ti, rezar a Dios por no tener que despedirme nunca de ti. Amarte sin importarme como serias, acompañarte sabiendo lo que me iba doler tu pérdida.

Ibas a nacer en un día como hoy un 4 de Diciembre, ahora que ya no te siento dentro de mí, ni puedo tomarte , ni puedo besarte, el dolor y el vacío de mi corazón es inmenso.

Has sido una bendición para mí, me has dado una lección de amor de sencillez de humildad, de lucha por la vida y de entrega impresionante. Cuando recibí la noticia de tu llegada, mi corazón latía a mil por hora, mis ojos se llenaron de lágrimas de alegría y hoy son lágrimas de tristeza porque no estás conmigo, te imaginaba entre mis brazos, el dolor que siento ahora es muy fuerte pero el amor que te tengo es mayor. Me siento la madre más afortunada del mundo por haber tenido un hijo como tú. Siempre estarás en mi corazón. Mi mayor consuelo es saber que algún día volveré a estar contigo y que esta vez para siempre y te poder tocar, abrazar. Te quiero hijo de mi alma. Doy gracias a Dios por pensar en mí para llevar a este Ángel en mi seno. Reza por nosotros hijo para que nunca nadie me quite de mi corazón este sello que tú me has dejado, eres el verdadero amor puro y sincero que he tenido, aun me quedan los recuerdos, cuando escuchabas esta canción te movías como una lombriz, te amo Álvaro Sebastián.

No hay comentarios:

Publicar un comentario